Quien lo lea pensará que va
sobre superhéroes, o algo por el estilo. Ya ves, salvadores del universo... No va siquiera de gente importante,
somos cuatro personas –tres chicos y una
chica- de barrio. De un barrio llamado Ervecindario (qué lástima que no se llame Bel-air).
A quien llamaré Parsifal
(Marqués de Parsifal) es el más alto. Tiene el pelo negro, liso y es delgado. A
veces se deja barba y bigote, o sólo la barba, o sólo el bigote. Con el bigote
sólo parece Hitler, con la barba solamente parece Amish, y con la barba y el
bigote juntos… creo que lo que más parece es un sin techo (por no decir
vagabundo, aunque ya lo he dicho). Parsifal es muy creyente, y antes de juntarse
con nosotros y un par de chicas más (Anfipática y Verdurita, de las que hablaré
en otro relato más adelante), era una persona “pura”. Nuestra influencia le ha
marcado bastante y lo alejamos del camino de la bondad. Sin embargo, le
ayudamos a encontrar el camino de la sabiduría mediante algunas experiencias de
la vida que, creemos, son necesarias para llegar a un estado de conocimiento
acertado.
Raion es también delgado,
tiene el pelo castaño y liso, y es un poco… raro. Viste de forma un tanto
alternativa, pero no de esa forma alternativa hortera que hace que la gente se
gire a mirarlo por la calle para criticar. Es muy majo. Nos trae el “Singstar”
y a pablo. (En un relato próximo,
diré qué es pablo, aunque no hace falta especular mucho para adivinarlo).
El Capitán Tripas… ¿Qué decir
de Tripas? Lleva gafas de pasta, pero no es el típico hípster –moderno, para los que no entiendan ese
término que ahora está tan de moda-, es alto y delgado, pero no tan delgado
como Parsifal y Raion. Duerme, come, se come la cabeza, y poco más. La mayoría
de las veces se queda mirando fijamente a las personas, pero si no se encuentra
en confianza habla poco y hace pensar que es un psicópata en potencia. Sin embargo,
cuando lo conoces, te das cuenta de que es una persona agradable, muy empática,
y que odia a los gordos (usaría el término científico, pero no existe, de momento, que yo conozca, un mote para el
odio hacia las personas con sobre peso).
Falto yo… creo que para
describirme a mí misma haré un collage sobre lo que me digan por Facebook los
chicos.
Están tardando.
Hay cosas que puedo decir yo misma de mí, mientras espero a que contesten… Como
por ejemplo, que no estoy muy bien de la cabeza. No sufro alucinaciones ni nada
parecido (todavía), pero sí que tengo tendencia a hacer locuras. Simplemente me
dan “venazos”, y cuando se me mete algo en la cabeza, tengo que hacerlo porque
si no, no me quedo tranquila.
Tripas acaba de darme su
aportación para mi descripción, y es la siguiente: "Insomnia es una mujer.
Es una chica joven, de momento; bastante
alta para lo que esperas de este país, de piel blanca, muy propio de alguien
del norte de África. Está como una puta cabra (es broma, o no), le gusta odiar
cosas, aunque no lo admita, y es buena lidiando en temas filosóficos, o algo
parecido a eso”.
Por cierto, mi nombre es Insomnia, por si no había quedado claro.
Iré contando nuestras aventuras, que no son pocas ni aburridas, pero primero hay que asimilar bien los personajes. Somos algo complejos si queremos utilizar un eufemismo... Pero, qué más da, esto es anónimo... somos raritos.
Le hago el honor de ser el primero en comentar su primera publicación.
ResponderEliminarMe sorprende no hallar referencia alguna a mi rostro apolíneo ni a mi viril espíritu ávido de verdad. Además, le recuerdo que es usted, Insomnia, la única persona que considera mi barba semejante a la de un amish, el resto de la humanidad ve en mí un potencial Nasreddin.
Y acabe siendo asceta schopenhaueriano o caballero de la fe kierkegaardiano, nada me apartará del camino recto; recordad que soy vuestro mesías, vuestra roca de saber metafísico. Cuando uno mira fijamente un abismo, el abismo le mira fijamente a él, lo sé, pero plantéese también el alcance de mi influencia en nuestro selecto grupo de ungidos para la salvación del género humano.
Siga este blog ofreciendo valiosa información que penetre hasta partir alma y espíritu.
-Marqués de Parsifal
Estimado Marqués de Pastifal, que usted se vea de ese modo, no significa que los demás también lo hagamos. Como bien sabe, se está alejando un poco del camino de la bondad, está admirando el abismo.
EliminarSin embargo, no debe ser objeto de su preocupación, ya que nosotros no le permitiremos caer. Le mostramos las tentaciones sin permitirle un acercamiento. Esto favorece a su conocimiento, al camino de la verdad, porque hay que conocerlo todo para poder hablar con conocimiento de causa.
De todas maneras, iré ampliando las exiguas descripciones iniciales.
=)
Gracias por concederme el honor de ser pionero en el arte de comentar este blog.